Bienvenido a este espacio de reflexiones influenciadas, pensamientos prestados y desvaríos varios donde compartiré, con quien quiera leerme, algunas de mis inquietudes (solo las confesables). ¡Es un placer desconocerte!
lunes, 26 de octubre de 2015
domingo, 13 de julio de 2014
domingo, 18 de septiembre de 2011
EL ÁRBOL DE LA VIDA, Experiencia cinéfila

"¿Dónde estabas cuando yo fundaba la tierra? (...) ¿Quién fijó sus medidas? (...) ¿Quién tendió sobre ella la cuerda para medir? ¿Sobre qué fueron hundidos sus pilares o quién asentó su piedra angular?", pregunta Dios a Job en el capítulo 38 de su Libro. Unas palabras que resuenan como un martillo pilón en El árbol de la vida, el inspirador, casi inabordable, complejísimo, hermoso, trascendental poema en imágenes que ha compuesto Terrence Malick, el hombre sin rostro, enigma personal y artístico, apenas cinco películas en casi 40 años de carrera, todas extraordinarias, probablemente el director más inescrutable de siempre. ¿Quiénes somos, de dónde venimos, adónde vamos? El origen y el fin. La fuente de la existencia y las puertas de la muerte. ¿Puede una obra de arte englobar no un misterio, sino el Misterio? Quizá sí. El árbol de la vida.
EL ÁRBOL DE LA VIDA
Dirección: Terrence Malick. Intérpretes:Brad Pitt, Hunter McCracken, Jessica Chastain, Sean Penn. Género: drama. EE UU, 2011. Duración: 140 minutos.
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Es un filme inmenso no por lo que pasa, sino por lo que te hace sentir
Un epílogo de 10 minutos resume todo: la vida es fe, la vida es creencia
Alejándose completamente de la narrativa convencional, Malick ha pergeñado una película de sensaciones, de texturas, de sonidos, de colores, armada para ser degustada con la mente y el cuerpo, con las tripas, quizá con el alma; una película inmensa no por lo que pasa en ella, sino por lo que te hace sentir a través del lenguaje cinematográfico, de sus encuadres, del movimiento continuo de la steadycam, lentamente, a toda velocidad, nunca quieta, de la combinación de planos, de sus insertos, de sus grandes angulares para producir sensación de sueño, de pesadilla. En su primera media hora Malick une el origen del mundo y el origen de la vida. El espacio, los astros que cantan a coro, la aurora de la mañana, el fondo del océano, el reino de las sombras, el seno materno, las puertas del mar, el cordón umbilical. Todo ello ya está en ese capítulo 38 del Libro de Job. Y, en ese larguísimo prólogo, también comienza a hablarse no de la existencia en general, sino de una vida en particular: la del niño Jack O'Brien (en iniciales: Job), martilleado por el brazo custodio, represor-ejecutor, de su padre, del Padre, del todopoderoso, del Todopoderoso, al que no se discute, al que no se replica, como ese dinosaurio que planta el pie con dureza en la cabeza de su cría en otra de las imágenes de la película.
Más tarde, el núcleo central, alrededor de una hora y media, contiene eso que dicen que marca nuestro futuro: la infancia, la compañía de tus hermanos, de tus amigos, de tus progenitores. Y, como contrapartida, la labor del padre. Malick lo narra intensificando lo ya apuntado en Malas tierras (1973), Días del cielo (1978), La delgada línea roja (1998) y El Nuevo Mundo (2005), con poquísimos diálogos, mucha voz en off y un gran apoyo musical. Mahler, Bach, Couperin, Smetana, Brahms, Respighi, Mozart, Berlioz, incluso Preisner. Casi nada. También Alexandre Desplat, el mejor compositor cinematográfico del momento. Y ahí la vida fluye.
Pero ¿qué es la vida? ¿Acariciar por primera vez el pie de tu bebé o asistir al primer entierro de una persona que no tenía edad para morir? ¿Sufrir la muerte de un hijo, de un hermano, o lanzar a una rana al espacio atada a un pequeño cohete con la ayuda de un petardo? Seguro que todo ello, unido, nos hace personas. "La naturaleza siempre trunca la felicidad", viene a decir uno de los textos, comenzando por la mera existencia de la muerte. Estamos condenados a morir, pero, como el niño protagonista, a veces lo que siente es que se está condenado a vivir.
Por último, un epílogo de 10 minutos que resume todo: la vida es fe, la vida es creencia. Palabra de Dios, palabra de Malick, el hombre que ha legado una súplica, un lamento, una obra que queda para la historia del cine desde ya.
sábado, 30 de julio de 2011
Bertrand Russell, DIOS NO EXISTE (II)


miércoles, 27 de julio de 2011
Ayn Rand, DIOS NO EXISTE (¿?)


Rand presenta su filosofía como una filosofía «para vivir en la Tierra», enraizada en la realidad y orientada hacia alcanzar conocimiento sobre el mundo natural, rechazando la religión, y lograr interacciones entre los seres humanos armoniosas y mutuamente beneficiosas. Aunque relativamente conocido, el objetivismo es una influencia filosófica importante en el pensamiento moderno, y a la vez controvertido.
domingo, 8 de mayo de 2011
ARTHUR SCHOPENHAUER, El arte de ser feliz
Eudemonología o el arte de ser feliz, explicado en 50 reglas para la vida (Die Kunst, Glücklich Zu Sein Oder, Eudämonologie, en el original alemán) es el título de una serie de artículos que escribió el filósofo alemán Arthur Schopenhauer (1788-1860), recopilados y posteriormente publicados.
"El arte de ser feliz es una auténtica joya hasta ahora inexplicablemente escondida en el legado de Schopenhauer. Una explicación de semejante olvido estaría en el hecho de que no resulta grato buscar consejos sobre la felicidad entre las advertencias del maestro del pesimismo".
En la filosofía pesimista de Schopenhauer concibe la idea de felicidad como una meta inalcanzable para los seres humanos e incluso el mismo concepto de felicidad, aplicado a la vida humana, no es más que un eufemismo dentro de la perspectiva de su metafísica pesimista.
A partir de la convicción pesimista de que la vida de los seres humanos oscila entre el dolor y el aburrimiento y que, en consecuencia, este mundo no es otra cosa que un valle de lágrimas, Schopenhauer se vale del ingenio humano y la prudencia practica para encontrar reglas de conducta y de vida que nos ayuden a evitar las penurias y golpes del destino, con la esperanza de que, si bien la felicidad absoluta es inalcanzable, podamos llegar a esa felicidad relativa que consiste en la ausencia de dolor.
Fuente: Wikipedia y la propia obra.
(...)
"A la cabeza estaría la frase de que una felicidad positiva y perfecta es imposible, y que solo se puede esperar un estado comparativamente menos doloroso".
"El joven cree que el mundo está hecho para ser disfrutado, que es una morada de la felicidad a la que desaciertan solo aquellos que no tienen la habilidad de buscarla, en ello animan novelas, los poemas y el falso brillo que el mundo da siempre y en todas partes a la apariencia externa".
"Lo que uno tiene por si mismo, lo que le acompaña en la soledad sin que nadie se lo pueda dar o quitar, esto es mucho más importante que todo lo que posee o lo que es a los ojos de otros".
(...)
Para los interesados en el pensamiento del filósofo alemán os dejo la primera parte de un vídeo (que podéis continuar en YouTube) del programa conducido por el genial Fernando Savater, "La aventura del pensamiento".
"La mayor suerte es la personalidad". (Goethe)
"La felicidad pertenece a los que se bastan de si mismos". (Aristóteles)
"La felicidad no es cosa fácil. Es muy difícil encontrarla dentro de nosotros mismos e imposible encontrarla en otra parte". (Chamfort)
"La felicidad solo es un sueño, el dolor es real". (Voltaire)
sábado, 30 de abril de 2011
FILOSOFÍA, Amor por la sabiduría


