Mostrando entradas con la etiqueta filosofia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta filosofia. Mostrar todas las entradas

domingo, 18 de septiembre de 2011

EL ÁRBOL DE LA VIDA, Experiencia cinéfila

Acabo de volver del cine de ver "The tree of life" (El árbol de la vida), la última película del director de culto Terrence Malick, protagonizada por Brad Pitt y Sean Penn. Película no apta para todos los públicos y no por su contenido, sino porque se las trae. De todas formas, aunque las expectativas eran muy altas después de leer la crítica de El País (que os adjunto en esta entrada) creo que la experiencia ha merecido la pena. Aunque en algunos momentos se me cerraran los ojos en la sala...


Palabra de Terrence Malick

"¿Dónde estabas cuando yo fundaba la tierra? (...) ¿Quién fijó sus medidas? (...) ¿Quién tendió sobre ella la cuerda para medir? ¿Sobre qué fueron hundidos sus pilares o quién asentó su piedra angular?", pregunta Dios a Job en el capítulo 38 de su Libro. Unas palabras que resuenan como un martillo pilón en El árbol de la vida, el inspirador, casi inabordable, complejísimo, hermoso, trascendental poema en imágenes que ha compuesto Terrence Malick, el hombre sin rostro, enigma personal y artístico, apenas cinco películas en casi 40 años de carrera, todas extraordinarias, probablemente el director más inescrutable de siempre. ¿Quiénes somos, de dónde venimos, adónde vamos? El origen y el fin. La fuente de la existencia y las puertas de la muerte. ¿Puede una obra de arte englobar no un misterio, sino el Misterio? Quizá sí. El árbol de la vida.

      EL ÁRBOL DE LA VIDA

      Dirección: Terrence Malick. Intérpretes:Brad Pitt, Hunter McCracken, Jessica Chastain, Sean Penn. Género: drama. EE UU, 2011. Duración: 140 minutos.

      La noticia en otros webs

      Es un filme inmenso no por lo que pasa, sino por lo que te hace sentir

      Un epílogo de 10 minutos resume todo: la vida es fe, la vida es creencia

      Alejándose completamente de la narrativa convencional, Malick ha pergeñado una película de sensaciones, de texturas, de sonidos, de colores, armada para ser degustada con la mente y el cuerpo, con las tripas, quizá con el alma; una película inmensa no por lo que pasa en ella, sino por lo que te hace sentir a través del lenguaje cinematográfico, de sus encuadres, del movimiento continuo de la steadycam, lentamente, a toda velocidad, nunca quieta, de la combinación de planos, de sus insertos, de sus grandes angulares para producir sensación de sueño, de pesadilla. En su primera media hora Malick une el origen del mundo y el origen de la vida. El espacio, los astros que cantan a coro, la aurora de la mañana, el fondo del océano, el reino de las sombras, el seno materno, las puertas del mar, el cordón umbilical. Todo ello ya está en ese capítulo 38 del Libro de Job. Y, en ese larguísimo prólogo, también comienza a hablarse no de la existencia en general, sino de una vida en particular: la del niño Jack O'Brien (en iniciales: Job), martilleado por el brazo custodio, represor-ejecutor, de su padre, del Padre, del todopoderoso, del Todopoderoso, al que no se discute, al que no se replica, como ese dinosaurio que planta el pie con dureza en la cabeza de su cría en otra de las imágenes de la película.

      Más tarde, el núcleo central, alrededor de una hora y media, contiene eso que dicen que marca nuestro futuro: la infancia, la compañía de tus hermanos, de tus amigos, de tus progenitores. Y, como contrapartida, la labor del padre. Malick lo narra intensificando lo ya apuntado en Malas tierras (1973), Días del cielo (1978), La delgada línea roja (1998) y El Nuevo Mundo (2005), con poquísimos diálogos, mucha voz en off y un gran apoyo musical. Mahler, Bach, Couperin, Smetana, Brahms, Respighi, Mozart, Berlioz, incluso Preisner. Casi nada. También Alexandre Desplat, el mejor compositor cinematográfico del momento. Y ahí la vida fluye.

      Pero ¿qué es la vida? ¿Acariciar por primera vez el pie de tu bebé o asistir al primer entierro de una persona que no tenía edad para morir? ¿Sufrir la muerte de un hijo, de un hermano, o lanzar a una rana al espacio atada a un pequeño cohete con la ayuda de un petardo? Seguro que todo ello, unido, nos hace personas. "La naturaleza siempre trunca la felicidad", viene a decir uno de los textos, comenzando por la mera existencia de la muerte. Estamos condenados a morir, pero, como el niño protagonista, a veces lo que siente es que se está condenado a vivir.

      Por último, un epílogo de 10 minutos que resume todo: la vida es fe, la vida es creencia. Palabra de Dios, palabra de Malick, el hombre que ha legado una súplica, un lamento, una obra que queda para la historia del cine desde ya.





      sábado, 30 de julio de 2011

      Bertrand Russell, DIOS NO EXISTE (II)

      Bertrand Russell (18 de mayo de 1872 - 2 de febrero de 1970). Matemático y filósofo británico. Premio Nobel de Literatura en 1950.

      "La religión se basa, a mi juicio, primordial y principalmente en el miedo. En parte es terror a lo desconocido y, en parte, deseo de sentir que se tiene una especie de hermano mayor que estará junto a uno en todas las aflicciones y disputas."

      "El mundo en que vivimos puede ser entendido como resultado de la confusión y el accidente; pero, si es resultado de un propósito deliberado, el propósito tiene que haber sido el de un demonio. Por mi parte, encuentro el accidente una hipótesis menos penosa y más verosímil." (Fuente: "Por qué no soy cristiano").

      "Observo que una gran parte de la especie humana no cree en Dios y no sufre por ello ningún castigo visible. Y si hubiera un Dios, me parece muy improbable que tuviera una vanidad tan enfermiza como para sentirse ofendido por quienes dudan de su existencia."



      "Yo estoy tan firmemente convencido de que las religiones hacen daño, como lo estoy de que son falsas."


      miércoles, 27 de julio de 2011

      Ayn Rand, DIOS NO EXISTE (¿?)


      Ayn Rand (2 de febrero de 1905 - 6 de marzo de 1982) fue una filósofa y escritora ruso-estadounidense particularmente conocida por haber creado la corriente filosófica conocida como Objetivismo y por sus novelas "El manantial" (The fountainhead, 1943) y "La rebelión del atlas" (Atlas shrugged, 1957).

      Brevemente, el objetivismo sostiene que existe una realidad independiente de la mente del hombre, que los individuos están en contacto con esta realidad a través de la percepción de los sentidos, que adquieren conocimiento procesando los datos perceptivos utilizando la razón (o la «identificación no-contradictoria»). El objetivismo sostiene que a la realidad (naturaleza de las cosas) sólo se la domina obedeciéndola, que el propósito moral de la vida es la búsqueda de la propia felicidad o «interés propio racional», y que el único sistema social acorde con esta moralidad es el del capitalismo puro (llamado también capitalismo laissez-faire).


      Rand presenta su filosofía como una filosofía «para vivir en la Tierra», enraizada en la realidad y orientada hacia alcanzar conocimiento sobre el mundo natural, rechazando la religión, y lograr interacciones entre los seres humanos armoniosas y mutuamente beneficiosas. Aunque relativamente conocido, el objetivismo es una influencia filosófica importante en el pensamiento moderno, y a la vez controvertido.


      Si queréis saber un poco más de su pensamiento a través de sus citas (hay para dar y tomar: ética, política, capitalismo,...) pinchad en este link: http://es.wikiquote.org/wiki/Ayn_Rand. En esta entrada me centro en lo que dice sobre el misticismo:

      "Me pregunta usted: "Exactamente, ¿por qué no cree usted en Dios?". Porque no he encontrado argumento racional que apoye dicha creencia."


      "Soy una atea intransigente, pero no una atea militante. Esto significa que abogo por la razón sin compromisos de ningún tipo y que lucho a favor de la razón, no contra la religión. Debo también mencionar que respeto a la religión en sus aspectos filosóficos, en el sentido en que representa una forma temprana de filosofía."


      "Realmente, si quiero resumir mi actitud hacia la cuestión de Dios, es esta: Por todo lo que sé, la definición de Dios es “lo que la mente humana no puede entender”. Siendo una racionalista, de mente literal, y creyendo que es una obligación moral el creer realmente lo que uno dice, tomo literalmente la palabra a los que dan esta definición, estoy de acuerdo con ellos y les obedezco: No lo entiendo."

      domingo, 8 de mayo de 2011

      La Vida es Bella y SCHOPENHAUER




      "Con la voluntad se puede hacer todo. Yo soy lo que yo quiero".

      ARTHUR SCHOPENHAUER, El arte de ser feliz

      Eudemonología o el arte de ser feliz, explicado en 50 reglas para la vida (Die Kunst, Glücklich Zu Sein Oder, Eudämonologie, en el original alemán) es el título de una serie de artículos que escribió el filósofo alemán Arthur Schopenhauer (1788-1860), recopilados y posteriormente publicados.

      "El arte de ser feliz es una auténtica joya hasta ahora inexplicablemente escondida en el legado de Schopenhauer. Una explicación de semejante olvido estaría en el hecho de que no resulta grato buscar consejos sobre la felicidad entre las advertencias del maestro del pesimismo".

      En la filosofía pesimista de Schopenhauer concibe la idea de felicidad como una meta inalcanzable para los seres humanos e incluso el mismo concepto de felicidad, aplicado a la vida humana, no es más que un eufemismo dentro de la perspectiva de su metafísica pesimista.

      A partir de la convicción pesimista de que la vida de los seres humanos oscila entre el dolor y el aburrimiento y que, en consecuencia, este mundo no es otra cosa que un valle de lágrimas, Schopenhauer se vale del ingenio humano y la prudencia practica para encontrar reglas de conducta y de vida que nos ayuden a evitar las penurias y golpes del destino, con la esperanza de que, si bien la felicidad absoluta es inalcanzable, podamos llegar a esa felicidad relativa que consiste en la ausencia de dolor.

      Fuente: Wikipedia y la propia obra.

      (...)

      "A la cabeza estaría la frase de que una felicidad positiva y perfecta es imposible, y que solo se puede esperar un estado comparativamente menos doloroso".

      "El joven cree que el mundo está hecho para ser disfrutado, que es una morada de la felicidad a la que desaciertan solo aquellos que no tienen la habilidad de buscarla, en ello animan novelas, los poemas y el falso brillo que el mundo da siempre y en todas partes a la apariencia externa".

      "Lo que uno tiene por si mismo, lo que le acompaña en la soledad sin que nadie se lo pueda dar o quitar, esto es mucho más importante que todo lo que posee o lo que es a los ojos de otros".

      (...)

      Para los interesados en el pensamiento del filósofo alemán os dejo la primera parte de un vídeo (que podéis continuar en YouTube) del programa conducido por el genial Fernando Savater, "La aventura del pensamiento".



      "La mayor suerte es la personalidad". (Goethe)

      "La felicidad pertenece a los que se bastan de si mismos". (Aristóteles)

      "La felicidad no es cosa fácil. Es muy difícil encontrarla dentro de nosotros mismos e imposible encontrarla en otra parte". (Chamfort)

      "La felicidad solo es un sueño, el dolor es real". (Voltaire)

      sábado, 30 de abril de 2011

      FILOSOFÍA, Amor por la sabiduría

      La filosofía (del latín philosophĭa, y éste del griego antiguo φιλοσοφία, 'amor por la sabiduría') es el estudio de una variedad de problemas fundamentales acerca de cuestiones como la existencia, el conocimiento, la verdad, la moral, la belleza, la mente y el lenguaje. Al abordar estos problemas, la filosofía se distingue del misticismo, la mitología y ciertas formas de religión por su énfasis en los argumentos racionales, y de la ciencia experimental porque generalmente lleva adelante sus investigaciones de una manera no empírica, sea mediante la especulación, el análisis conceptual, los experimentos mentales u otros métodos a priori, sin excluir una reflexión sobre datos empíricos o sobre las experiencias psicológicas.
      Fuente: Wikipedia

      Pero, ¿puede la filosofía combatir los problemas y dificultades cotidianos? Como en el bestseller "Más Platón y menos Prozac", se trata de aplicar la filosofía a nuestro sistema de vida para alcanzar un mayor equilibrio interior. Considerar la filosofía como una forma de vida más que como una disciplina, idea que existe desde Sócrates. Acercarnos al pensamiento de los grandes filósofos puede ser una buena opción para lograr una vida más satisfactoria o cuando menos cierta inspiración.


      Los que hemos estudiado filosofía en el cole posiblemente compartamos esa sensación de que la filosofía es un montón de textos y la palabrería sin sentido de gente que se aburría demasiado, hace mucho tiempo, y le daba por pensar. Realmente en el colegio no nos han enseñado a apreciar el valor de todo eso y sobre todo a sacarle partido y la utilidad práctica que yo creo que tiene. La filosofía no es solo rallarse la cabeza o hacerse el intelectual hablando de temas profundos y sesudos. La filosofía, aunque a muchos les sorprenda, puede hacernos disfrutar por el mero hecho de cultivar nuestra mente, de saber un poco más, de hacernos pensar y reflexionar sobre la realidad y nuestra propia vida o hasta ayudarnos a configurar nuestros valores y principios. Así que animo a los que no lo han hecho nunca a acercarse al pensamiento de cualquier filósofo de cualquier época y más aún ahora, con la cantidad de formas alternativas de aprender y conocer sus vidas y su obra. Desde este blog, compartiré con vosotros, de vez en cuando, la sabiduría de alguno de los filósofos por los que me he interesado y que me han inspirado algo.