Bienvenido a este espacio de reflexiones influenciadas, pensamientos prestados y desvaríos varios donde compartiré, con quien quiera leerme, algunas de mis inquietudes (solo las confesables). ¡Es un placer desconocerte!
Mostrando entradas con la etiqueta viajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta viajes. Mostrar todas las entradas
lunes, 18 de agosto de 2014
viernes, 25 de julio de 2014
GALICIA y mi desconocimiento de la misma
"Soy de Vigho y no lo niegho".
Crecí en esa ciudad. Aunque de forma "anecdótica" naciera en otra. Cuando tenía 12 años mi familia y yo nos mudamos a Nigrán, a unos 25 minutos de Vigo. Con 18 años me fui a estudiar a Madrid que es desde donde escribo. Aquí empecé a conocer a mucha gente nueva, de toda España. Cuando me presentaba y les decía que era gallego muchos me decían: -"¡Hombre, pero si yo veraneo en tal sitio!" o -"¡Pues yo tengo familia en no sé qué pueblo!". Me atrevo a decir que más de la mitad de las veces, o no conocía ese "tal sitio" del que me hablaban o sabía de la existencia de "ese pueblo" pero nunca había estado.
A lo largo de mi vida he tenido la suerte de poder viajar: por España, Portugal y gran parte de Europa, incluso cruzar el "charco" y hasta cambiar de hemisferio. Sin embargo, siempre he tenido la sensación de haber estado en muchos sitios y conocer muy pocos. ¿Cuándo puedes realmente decir que conoces un sitio? ¿Se puede llegar a "conocer" un sitio visitándolo o hace falta vivir un tiempo en él? Si es lo segundo, ¿cuánto tiempo es necesario? Y rizando un poco más el rizo: ¿qué es lo que te hace ser de un sitio? ¿Haber nacido ahí? ¿Haber crecido ahí? ¿Haber vivido ahí? ¿Sentirte de ahí? ¿Reunir una serie de características propias de una zona, también conocidas como "tópicos demográficos"? A mi no me gusta el marisco...
Mi ignorancia me hizo plantearme mi verdadero origen: ¿era realmente gallego o simplemente venía de Galicia? Si me paro a pensar, tengo la sensación de que conozco muy poco "mi tierra". O por lo menos bastante menos de lo que me gustaría. Y a eso hay que ponerle remedio. Muy fácil cuando hay ganas. Estas vacaciones me he propuesto visitar alguno de los municipios de este mapa, todavía no explorados.
Seguiremos informando... ¡Ah! Y por cierto:
¡FELIZ DÍA DE GALICIA!
jueves, 9 de agosto de 2012
jueves, 2 de agosto de 2012
Contenido de incalculable valor, LIBROS AL PESO
Uno de los muchos aspectos positivos que tiene viajar es que conoces sitios nuevos y descubres cosas que probablemente no encontrarías en tu ciudad. O sí.
Cuando me perdí por las calles de Venecia me topé con una tienda de libros llamada "Libreria Toletta". Me llamó la atención porque era una librería más o menos antigua, como de libros de segunda mano y en el escaparate había una báscula, la misma que utilizarían en una charcutería para pesar unos cuantos gramos de jamón. Para mi sorpresa, en esa librería, vendían los libros al peso. 1 euro el hectogramo. Es decir, 1 euro cada 100 gramos, 10 euros el kilo. Vamos, que si el libro que te quieres llevar pesa, por ejemplo, 250 gramos, pues el precio de ese libro será de 2,50 euros. Fácil, ¿no? Distinto, ¿verdad? Curioso. Mola.
Pues resulta que hoy leí un reportaje en el periódico ABC (si te interesa leerlo a ti también pincha aquí) de una iniciativa similar en España, concretamente en el mercado de San Fernando en el barrio de Embajadores en Madrid. La librería se llama "La Casquería" y tienen página web: http://lacasqueria.com/ donde explican el Qué, el Cómo, el Dónde y el Porqué de su proyecto.
Comparto aquí el "Qué", porque un libro manoseado es un libro que contiene más historias de las que cuenta:
A su manera, cada libro es muchas cosas, pero sobre todo es dos cosas: la materia de la que está hecho, y la información que contiene.
La materia es el papel, el cartón, la tinta, incluso puede que algo de cuero. Para tenerlo aquí ha hecho falta fabricar las materias primas, elaborarlo, transportarlo, almacenarlo. Es masa y se mide en Kg.
La información es el conocimiento y el arte que están impresos sobre el papel de dentro. Para escribirlo ha hecho falta nacer, crecer, soñar, pensar; también siglos de tradiciónes locales y globales, corrientes de pensamiento, milenios de historia de la humanidad. Es cultura y no sabemos medirlo.Nosotros comerciamos con lo primero, porque lo segundo no tiene precio, es de todos y de nadie, es libre. Vendemos al peso porque es una buena aproximación a lo que ha costado producir un libro, transportarlo o almacenarlo. No es perfecta pero es bastante buena y sobre todo mejor que especular con el valor de mercado. Así ponemos el precio, el valor se lo da el contenido y que alguien quiera leerlo. Intentamos dales esa oportunidad, y si no tiene ningún valor porque nadie lo quiere leer, reutilizarlo como otra cosa o reciclarlo para que se hagan otros libros.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








