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sábado, 8 de septiembre de 2012

ESA CANCIÓN cuyo nombre no fui capaz de acertar y el proceso para conseguirlo

Supongo que a todo el mundo le ha pasado. Escuchas una canción en la radio, te encanta, pero eres incapaz de localizar su nombre, el de la canción. Bien porque el locutor no lo llega a decir nunca al acabar la música o porque, como ya no suele haber interrupciones entre canción y canción en los programas de radio, se pierde entre las ondas sin tú saber su maldito nombre. 
No necesariamente pasa cuando estás escuchando la radio en el coche, por ejemplo. Pasa mucho con las canciones de los anuncios. Puede ocurrir también estando de compras en una tienda o en un bar o discoteca, aunque en estos dos últimos casos, especialmente en la discoteca, las razones de no enterarte de su nombre pueden deberse a otros factores. Puede que incluso la situación en la que escuchas la canción sea mucho más fugaz y simplemente alcances a oír parte del estribillo. Y probablemente no la vuelvas a escuchar en una buena temporada. Y no sabrás cuándo será ese momento y si estarás lo suficientemente atento para que no se te escape una segunda vez. Y te dará rabia haberla disfrutado ignorando, despistado, su título. No haberte esforzado en fijarte en las letras del estribillo, que no tienen porque incluir su nombre, pero suele, y que si la canción es en inglés no siempre es fácil pillarlo, sobre todo a la primera y en medio de la conmoción que supone escuchar por primera vez una canción que te gusta. 
Ahora existen aplicaciones para el móvil que te localizan la canción y te chivan su nombre, autor y prácticamente cualquier dato sobre ella que necesites. Realmente asombroso y útil, pero se pierde la emoción y la magia, creo yo, de escuchar una canción por primera vez sin saber su nombre. 
Google también ayuda bastante. Si consigues quedarte con alguna estrofa de la canción puede que, introduciéndola en el buscador de Internet, la llegues a localizar rápidamente. Aún facilitando las cosas, la ayuda de Google es distinta a la que te proporciona la aplicación para el móvil, porque entre que escuchas la canción por primera vez hasta que la vuelves a escuchar y pillas algo de la letra pasa un tiempo, largo, corto, interminable, pero pasa un tiempo. Implica una espera, un esfuerzo por tu parte, paciencia. También juega un papel importante la suerte, algo que se escapa a tu control, porque será una casualidad la próxima oportunidad en forma de momento en que la escuchas, no podrás prever ese instante. Y entonces una vez consigues alguna pista que te guíe hacia el titulo de la deseada, y hasta ansiada, canción es cuando la buscas y le pones nombre y te pones muy contento y la escuchas varias veces más y te entra esa emoción tonta de cuando logras algo que te ha costado mucho, sensación conocida por el nombre de éxito. Y en ese período de tiempo entre que la escuchas por primera vez y la localizas pasan muchas cosas, muchas sensaciones que se pierden simplemente apretando un botón y viendo la información en pantalla. Será que soy un romántico o que posiblemente lo que quiero decir se hubiera podido contar o explicar mucho mejor, quizás fijándose más, al escribir, en la diferencia entre escuchar ("prestar atención a lo que se oye") y oír (percibir con el oído los sonidos"). Quizás comparando la situación y las sensaciones con cuando ves a una chica que te gusta por primera vez y no sabes su nombre y te enamoras de ella y esperas volver a verla y preguntárselo y que te dé su teléfono como en las películas americanas y te vayas a casa todo contento y flotando y... creo que voy a vomitar mientras escucho la canción que inspiro esta metáfora.


domingo, 18 de septiembre de 2011

EL ÁRBOL DE LA VIDA, Experiencia cinéfila

Acabo de volver del cine de ver "The tree of life" (El árbol de la vida), la última película del director de culto Terrence Malick, protagonizada por Brad Pitt y Sean Penn. Película no apta para todos los públicos y no por su contenido, sino porque se las trae. De todas formas, aunque las expectativas eran muy altas después de leer la crítica de El País (que os adjunto en esta entrada) creo que la experiencia ha merecido la pena. Aunque en algunos momentos se me cerraran los ojos en la sala...


Palabra de Terrence Malick

"¿Dónde estabas cuando yo fundaba la tierra? (...) ¿Quién fijó sus medidas? (...) ¿Quién tendió sobre ella la cuerda para medir? ¿Sobre qué fueron hundidos sus pilares o quién asentó su piedra angular?", pregunta Dios a Job en el capítulo 38 de su Libro. Unas palabras que resuenan como un martillo pilón en El árbol de la vida, el inspirador, casi inabordable, complejísimo, hermoso, trascendental poema en imágenes que ha compuesto Terrence Malick, el hombre sin rostro, enigma personal y artístico, apenas cinco películas en casi 40 años de carrera, todas extraordinarias, probablemente el director más inescrutable de siempre. ¿Quiénes somos, de dónde venimos, adónde vamos? El origen y el fin. La fuente de la existencia y las puertas de la muerte. ¿Puede una obra de arte englobar no un misterio, sino el Misterio? Quizá sí. El árbol de la vida.

      EL ÁRBOL DE LA VIDA

      Dirección: Terrence Malick. Intérpretes:Brad Pitt, Hunter McCracken, Jessica Chastain, Sean Penn. Género: drama. EE UU, 2011. Duración: 140 minutos.

      La noticia en otros webs

      Es un filme inmenso no por lo que pasa, sino por lo que te hace sentir

      Un epílogo de 10 minutos resume todo: la vida es fe, la vida es creencia

      Alejándose completamente de la narrativa convencional, Malick ha pergeñado una película de sensaciones, de texturas, de sonidos, de colores, armada para ser degustada con la mente y el cuerpo, con las tripas, quizá con el alma; una película inmensa no por lo que pasa en ella, sino por lo que te hace sentir a través del lenguaje cinematográfico, de sus encuadres, del movimiento continuo de la steadycam, lentamente, a toda velocidad, nunca quieta, de la combinación de planos, de sus insertos, de sus grandes angulares para producir sensación de sueño, de pesadilla. En su primera media hora Malick une el origen del mundo y el origen de la vida. El espacio, los astros que cantan a coro, la aurora de la mañana, el fondo del océano, el reino de las sombras, el seno materno, las puertas del mar, el cordón umbilical. Todo ello ya está en ese capítulo 38 del Libro de Job. Y, en ese larguísimo prólogo, también comienza a hablarse no de la existencia en general, sino de una vida en particular: la del niño Jack O'Brien (en iniciales: Job), martilleado por el brazo custodio, represor-ejecutor, de su padre, del Padre, del todopoderoso, del Todopoderoso, al que no se discute, al que no se replica, como ese dinosaurio que planta el pie con dureza en la cabeza de su cría en otra de las imágenes de la película.

      Más tarde, el núcleo central, alrededor de una hora y media, contiene eso que dicen que marca nuestro futuro: la infancia, la compañía de tus hermanos, de tus amigos, de tus progenitores. Y, como contrapartida, la labor del padre. Malick lo narra intensificando lo ya apuntado en Malas tierras (1973), Días del cielo (1978), La delgada línea roja (1998) y El Nuevo Mundo (2005), con poquísimos diálogos, mucha voz en off y un gran apoyo musical. Mahler, Bach, Couperin, Smetana, Brahms, Respighi, Mozart, Berlioz, incluso Preisner. Casi nada. También Alexandre Desplat, el mejor compositor cinematográfico del momento. Y ahí la vida fluye.

      Pero ¿qué es la vida? ¿Acariciar por primera vez el pie de tu bebé o asistir al primer entierro de una persona que no tenía edad para morir? ¿Sufrir la muerte de un hijo, de un hermano, o lanzar a una rana al espacio atada a un pequeño cohete con la ayuda de un petardo? Seguro que todo ello, unido, nos hace personas. "La naturaleza siempre trunca la felicidad", viene a decir uno de los textos, comenzando por la mera existencia de la muerte. Estamos condenados a morir, pero, como el niño protagonista, a veces lo que siente es que se está condenado a vivir.

      Por último, un epílogo de 10 minutos que resume todo: la vida es fe, la vida es creencia. Palabra de Dios, palabra de Malick, el hombre que ha legado una súplica, un lamento, una obra que queda para la historia del cine desde ya.





      martes, 16 de agosto de 2011

      PETER GABRIEL & NADA SURF, La banda sonora de mi vida

      ¿Si tuvieras que elegir una canción, de todas las que existen, para considerarla la banda sonora de tu vida, cuál escogerías?

      Difícil elección, ¿verdad? No será por canciones, por buena música (y no tan buena, pero que gusta igual para determinados momentos). Si tuviera que elegir mi estilo de música favorito escogería el rap, aunque me gusta la música negra en general tipo R&B, Soul, etc.

      No me considero un "exquisito" en esto de la música y reconozco tener mi Ipod llenito de música comercial. Sin embargo, por influencias ajenas a mi persona (y gracias a Dios) tengo unos gustos bastante amplios y variopintos. Por ejemplo, en mi tierna infancia, con apenas consciencia y tres años, mis tíos me ponían a bailar la música de Peter Gabriel, vocalista del mítico grupo Génesis en los años 70 y poco más tarde músico ecléctico (me encanta esta palabra, la escuché por primera vez refiriéndose al propio Gabriel) en solitario.
      El año pasado tuve la enorme suerte de poder asistir por primera vez con mi tío "Calín" a un concierto suyo en el Palacio de los Deportes de Madrid. Aunque según mi tío no fue ni mucho menos de sus mejores conciertos, y la mitad fueron versiones de otros artistas incluidas en su último disco "Scratch my back", para mi fue como un sueño hecho realidad, su música consiguió ponerme los pelos como escarpias. Sobre todo estos dos temas, "My body is a cage" (de Arcade Fire) y "The book of love" (de Magnetic Fields). En directo, con toda una orquesta acompañando su increíble voz y el público sentado (sí, ¡sentado!); la palabra emocionante se queda corta:



      Pero, uno de sus mayores éxitos, "Sledgehammer" (1986), probablemente sea mi "banda sonora" hasta los 16 años:


      2007 es el año de mi segunda experiencia en Canadá, esta vez en Vancouver (British Columbia), y allí descubrí al grupo, y sobre todo la canción, que se ha convertido en la banda sonora de mi vida hasta este momento. Jamás olvidaré el contexto en el que la escuché por primera vez. Un viaje de 14 horas en coche por la costa del Pacífico norteamericano a principios del mes de julio. A mi "host brother" (el "hermano mayor canadiense" que tenía en la familia que me acogió durante mi estancia allí) le gustaba especialmente esta canción, y el grupo, y se sorprendió de que jamás hubiera escuchado hablar de ellos. Al principio la canción simplemente me resultó relajante. Estaba cansado por el viaje, recuerdo ir estirado en el asiento de delante con la ventanilla abierta y el viento azotando mi cara. Por un momento esa canción logró trasladarme a otro mundo, muy tranquilo por cierto. Cada vez que cierro los ojos y escucho esta canción soy capaz de trasladarme a ese estado sin apenas esfuerzos. Mucho más tarde volví a escucharla en una de mis series de televisión favoritas "How I Met Your Mother" ("Como conocí a vuestra madre") y me vino esa ilusión infantil de cuando una casualidad tonta te alegra el día. La canción, por cierto, se llama "Inside of love" del grupo Nada Surf:


      Todavía mucho más tiempo después, me paré a analizar su letra. Hasta el momento solo me había dejado llevar por su melodía y su ritmo, pero cada estrofa, una vez digerida, le daba todavía más valor a la canción. Me sentí como identificado, la canción se volvió mía. Yo también quería saber qué había "dentro del amor".

      Watching terrible tv
      it kills all thoughts
      Getting spacier than
      An astronaut
      Making out with people
      I hardly know or like
      I can't believe what i do
      Late at night

      I wanna know what it's like
      On the inside of love
      I'm standing at the gates
      I see the beauty above

      Only when we get to see
      The aerial view
      Will the patterns show
      We'll know what to do
      I know the last page so well
      I can't read the first
      So i just don't start
      It's getting worse
      [chorus]
      I wanna know what it's like
      On the inside of love
      I'm standing at the gates
      I see the beauty above

      I wanna know what it's like
      On the inside of love
      I can't find my way in
      I try again and again

      I'm on the outside of love
      Always under or above
      I can't find my way in
      I try again and again

      I'm on the outside of love
      Always under or above
      Must be a different view
      To be a me with a you

      I wanna know what it's like
      On the inside of love
      I'm standing at the gates
      I see the beauty above

      I wanna know what it's like
      On the inside of love
      Of course i'll be alright
      I just had a bad night


      Y finalmente, casi 4 años después de haberla escuchado por primera vez, me quedé dormido en cama ajena mientras sonaba este tema creyendo que por fin lo había encontrado. Aunque al final todo acabó siendo "una mala noche", los recuerdos y sensaciones que me transmite esta canción son imborrables.

      sábado, 13 de agosto de 2011

      MY BODY IS A CAGE, Arcade Fire



      My body is a cage
      That keeps me from dancing with the one I love
      But my mind holds the key

      My body is a cage
      That keeps me from dancing with the one I love
      But my mind holds the key

      I'm standing on the stage
      Of fear and self-doubt
      It's a hollow play
      But they'll clap anyway

      I'm living in an age
      That calls darkness light
      Though my language is dead
      Still the shapes fill my head

      I'm living in an age
      Whose name I don't know
      Though the fear keeps me moving
      Still my heart beats so slow

      My body is a cage
      We take what we're given
      Just because you've forgotten
      Doesn't mean you're forgiven

      I'm living in an age
      Still turning in the night
      But when I get to the doorway
      There's no one in sight

      I'm living in an age
      They're laughing, I'm dancing
      With the one I love
      But my mind holds the key

      Still next to me
      My mind holds the key
      Set my spirit free



      miércoles, 29 de junio de 2011

      Nada ni nadie, NACH





      Busco una calma inalcanzable,

      la atmósfera aquí no es fiable

      quiero estar solo si solo todo estará bien

      que nadie me hable,

      que no rompan este silencio,

      es mío

      hoy quiero sentir el frío.


      Vértigo que el mundo pare y me separe de vivir así

      harto de fingir excusas musas siento huir de mi

      cosas que viví esta cicatriz de traumas

      desangra versos, desarma el alma.



      Es mi verdad maldita,

      mitad genio mitad flor marchita que se apaga

      porque haga lo que haga, el premio

      no cambiará mi estado de ánimo

      es este sentimiento pésimo que me tiene pálido,

      con mis colegas no soy cálido

      ya no hay remedio

      preguntan que sucede y me limito a mirar serio

      mi amada siente el tedio, dice que estoy distante

      me mira y se que ve una decepción constante.


      Y si la vida es un instante, hoy quiero olvidar que existo,

      quiero escapar a mi desierto sin ser visto

      salir de este círculo,

      volar a otro lugar,

      quedare quieto

      allí la soledad es mi amuleto...

      "Nada ni nadie", NACH

      martes, 10 de mayo de 2011

      LOVEMARKS by KEVIN ROBERTS, Marcas emocionales

      ¿SABES QUÉ ES UNA LOVEMARK?


      "Una Lovemark, es la máxima evolución de una marca; está basada en la Confianza, el Respeto, un Legado, una Reputación y unos Valores, que al añadirle Misterio, Sensualidad e Intimidad evoluciona y pasa de irreemplazable a irresistible".

      "Una Lovemark es una marca que crea una Lealtad Más Allá De La Razón".

      "En nuestras decisiones el 80% está basado en emociones".

      POR EJEMPLO, PARA MI UNA LOVEMARK SON LAS NATILLAS DANONE. LLEVO TOMÁNDOLAS DE POSTRE EN MI CASA DESDE SIEMPRE Y NO LAS CAMBIARÍA POR NADA DEL MUNDO.


      "El marketing está siendo sustituido por los conectores. Tal y como dijo Steve Jobs, la creatividad es conectar cosas."

      "La tarea del marketing hoy en día es conectar la marca y la idea con los sentimientos de los consumidores (conectividad emocional) y ceder el control de la marca en favor de estos."

      "Las marcas tienen que añadir Amor para ganar el Respeto y la Confianza del consumidor".